El actual brote de ébola causado por el virus de Bundibugyo continúa expandiéndose en República Democrática del Congo. Los últimos datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestran una fase de transmisión intensa, una elevada mortalidad y una extensión progresiva hacia nuevas zonas del país.
Según la actualización oficial de la OMS publicada el 14 de agosto de 2026, con datos hasta el 12 de agosto, se habían registrado 4.665 casos confirmados y 2.184 muertes en República Democrática del Congo, lo que supone una tasa bruta de letalidad del 46,8 %. El brote había alcanzado ya 54 zonas sanitarias de seis provincias y se había convertido en el mayor brote de enfermedad por ébola documentado hasta ahora en el país.
La situación es especialmente relevante porque el virus responsable, el virus de Bundibugyo, pertenece al grupo de ortoebolavirus capaces de causar enfermedades graves en seres humanos, pero no dispone actualmente de una vacuna ni de un tratamiento específico aprobados. La OMS y sus socios están evaluando candidatos y desarrollando investigaciones para mejorar las opciones de prevención y tratamiento.
¿Qué está pasando con el brote de ébola en República Democrática del Congo?
El brote fue declarado en mayo de 2026 tras confirmarse mediante pruebas de laboratorio la presencia del virus de Bundibugyo en República Democrática del Congo. Posteriormente también se detectaron casos en Uganda.
La transmisión se extendió rápidamente. El foco inicial se encontraba en la zona sanitaria de Mongbwalu, en la provincia de Ituri, pero el virus alcanzó posteriormente otras provincias del país.
La OMS describe actualmente el brote como una situación de transmisión intensa y señala que se está expandiendo más rápidamente que cualquier brote de ébola anterior registrado en República Democrática del Congo.
Según la actualización oficial con datos a 12 de agosto, los casos se habían detectado en seis provincias: Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé, Tshopo y Bas-Uélé.
Últimos datos oficiales del brote de ébola
Al tratarse de un brote activo, las cifras pueden cambiar rápidamente. Por eso es importante indicar siempre la fecha a la que corresponden.
De acuerdo con los datos oficiales de la OMS hasta el 12 de agosto de 2026, en República Democrática del Congo se habían contabilizado:
- 4.665 casos confirmados;
- 2.184 muertes confirmadas;
- una tasa bruta de letalidad del 46,8 %;
- casos en 54 zonas sanitarias de seis provincias.
Ituri continuaba siendo la provincia más afectada, con aproximadamente el 85 % de los casos confirmados registrados en el país.
La OMS también ha advertido de que la situación evoluciona con rapidez y de que factores como la inseguridad, los desplazamientos de población y las dificultades de acceso a servicios sanitarios complican el control del brote.
¿Qué es el virus de Bundibugyo?
El virus de Bundibugyo es uno de los ortoebolavirus capaces de causar enfermedad grave en seres humanos.
La OMS distingue tres virus asociados a grandes brotes de enfermedades por ébola: el virus del Ébola, el virus del Sudán y el virus de Bundibugyo.
Aunque en el lenguaje habitual se emplea el término «ébola» para referirse a estas enfermedades, no todos estos virus son iguales ni cuentan con las mismas vacunas o tratamientos disponibles.
El actual brote en República Democrática del Congo está causado específicamente por el virus de Bundibugyo.
Este tipo de emergencias sanitarias comparte algunos retos con otras enfermedades virales graves sometidas a vigilancia. En España, por ejemplo, también se controla la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, aunque se trata de una enfermedad diferente, causada por otro virus y con vías de transmisión distintas.
¿Cómo se contagia el ébola?
Los ortoebolavirus son zoonóticos, es decir, pueden pasar inicialmente de animales a seres humanos.
Según la ficha informativa de la OMS sobre el ébola, se cree que los murciélagos frugívoros de la familia Pteropodidae pueden actuar como huéspedes naturales de estos virus.
Una vez que el virus entra en la población humana, la transmisión puede producirse mediante contacto directo con la sangre u otros líquidos corporales de una persona enferma o fallecida.
El contagio también puede producirse cuando el virus entra en el organismo a través de lesiones en la piel o de las mucosas tras el contacto con objetos o superficies contaminados por líquidos corporales, como sangre, heces o vómitos.
Las prácticas funerarias que implican contacto directo con el cuerpo de una persona fallecida por ébola también pueden facilitar la transmisión si no se aplican las medidas de protección adecuadas.
Una persona infectada no transmite el virus antes de presentar síntomas.
¿Cuáles son los síntomas del ébola?
El periodo de incubación, es decir, el tiempo transcurrido entre la infección y la aparición de los síntomas, oscila entre 2 y 21 días.
Los primeros síntomas pueden aparecer de manera repentina e incluyen:
- fiebre;
- cansancio intenso;
- malestar general;
- dolores musculares;
- dolor de cabeza;
- dolor de garganta.
Posteriormente pueden aparecer otros síntomas, entre ellos:
- vómitos;
- diarrea;
- dolor abdominal;
- erupciones cutáneas;
- alteraciones de las funciones renal y hepática.
La OMS recuerda que las hemorragias no aparecen en todos los pacientes y son menos frecuentes de lo que suele sugerir la imagen popular de la enfermedad. Cuando se producen, pueden manifestarse en fases más avanzadas.
¿Por qué este brote está siendo tan difícil de contener?
La expansión del brote no depende únicamente de las características del virus.
La OMS identifica varios factores que dificultan la respuesta, entre ellos la inseguridad, los desplazamientos de población, la elevada movilidad entre territorios y las dificultades para acceder a determinados servicios esenciales y sanitarios.
También se han registrado ataques contra instalaciones sanitarias, lo que puede dificultar el diagnóstico, el seguimiento de contactos y el acceso de los pacientes a centros especializados.
Otro desafío importante es la aparición de casos que no estaban previamente identificados como contactos, lo que puede permitir que algunas cadenas de transmisión pasen inadvertidas durante un tiempo.
¿Existe una vacuna contra este brote de ébola?
No existe actualmente una vacuna aprobada específicamente para la enfermedad causada por el virus de Bundibugyo.
Esta distinción es importante porque sí existen vacunas autorizadas contra la enfermedad causada por otro ortoebolavirus: el virus del Ébola.
La OMS explica que las vacunas y tratamientos aprobados disponibles actualmente están dirigidos a la enfermedad causada por el virus del Ébola. Para las enfermedades causadas por los virus del Sudán y de Bundibugyo todavía no existen productos aprobados, aunque hay candidatos en desarrollo.
Por tanto, disponer de una vacuna frente a una especie de ortoebolavirus no significa automáticamente que esa vacuna esté aprobada o haya demostrado eficacia frente al virus de Bundibugyo.
¿Hay tratamiento para el ébola causado por Bundibugyo?
Actualmente no existe un tratamiento específico aprobado contra la enfermedad causada por el virus de Bundibugyo.
Sin embargo, los pacientes sí reciben tratamiento médico. La atención de apoyo temprana e intensiva puede incluir rehidratación, nutrición adecuada, tratamiento de síntomas y manejo de las posibles complicaciones.
La OMS señala que una atención médica temprana puede mejorar las probabilidades de supervivencia.
Los tratamientos específicos aprobados para la enfermedad causada por el virus del Ébola no deben confundirse con tratamientos autorizados para todos los ortoebolavirus.
¿El brote de ébola es una emergencia internacional?
Sí. El 17 de mayo de 2026, el director general de la OMS determinó que la epidemia de enfermedad causada por el virus de Bundibugyo en República Democrática del Congo y Uganda constituía una emergencia de salud pública de importancia internacional.
La OMS precisó, no obstante, que el evento no cumplía los criterios para ser considerado una emergencia pandémica conforme al Reglamento Sanitario Internacional.
La declaración de una emergencia de salud pública de importancia internacional permite reforzar la coordinación entre países y organismos y facilita la adopción de recomendaciones para contener la propagación.
¿Existe riesgo de que el ébola llegue a otros países?
El riesgo no es igual en todas las regiones.
La OMS considera muy elevado el riesgo dentro de República Democrática del Congo y mantiene una especial vigilancia en los países vecinos debido a la movilidad transfronteriza y a los desplazamientos de población.
Durante este brote se han registrado casos fuera de República Democrática del Congo. Uganda notificó casos vinculados al brote y Francia detectó un caso importado en junio de 2026.
Según la última actualización de la OMS, no se detectó transmisión secundaria en Francia tras ese caso importado.
Para el resto de la Región de África y a escala mundial, la OMS había evaluado el riesgo como bajo en sus últimas evaluaciones publicadas.
¿Recomienda la OMS restringir los viajes?
No. Con la información disponible, la OMS desaconseja imponer restricciones generales a los viajes o al comercio con los países afectados.
Las medidas recomendadas se centran en reforzar la vigilancia epidemiológica, la detección temprana, el intercambio de información entre países y la preparación de los sistemas sanitarios.
También es importante que las personas que hayan estado expuestas a una situación de riesgo sigan las indicaciones de las autoridades sanitarias durante el periodo de vigilancia correspondiente.
¿Qué se está haciendo para contener el brote?
El control de un brote de ébola requiere combinar numerosas medidas de salud pública. La OMS señala como fundamentales:
- la identificación rápida de casos;
- el aislamiento y tratamiento de los pacientes;
- las pruebas de laboratorio;
- el seguimiento de contactos;
- la prevención y el control de infecciones en centros sanitarios;
- los entierros seguros y dignos;
- la vigilancia epidemiológica;
- la participación de las comunidades;
- y la preparación de las zonas y países con riesgo de propagación.
La confianza de las comunidades en los equipos sanitarios es especialmente importante. La cooperación de la población facilita la identificación de casos, el rastreo de contactos y la adopción de medidas que interrumpan las cadenas de transmisión.
Qué sabemos sobre el brote y qué puede cambiar
A 20 de agosto de 2026, la información oficial disponible confirma que el brote causado por el virus de Bundibugyo sigue activo y atraviesa una fase de transmisión intensa en República Democrática del Congo.
Sabemos que se ha convertido en el mayor brote de enfermedad por ébola registrado en el país y que las autoridades sanitarias afrontan importantes dificultades para controlar su expansión.
También sabemos que no existe actualmente una vacuna ni un tratamiento específico aprobados para la enfermedad causada por el virus de Bundibugyo.
Lo que puede cambiar rápidamente son el número de casos y muertes, las zonas afectadas, la evaluación internacional del riesgo y el desarrollo de vacunas y tratamientos candidatos. Por esta razón, las cifras epidemiológicas de este artículo deben interpretarse siempre teniendo en cuenta la fecha a la que corresponden.
